La vergüenza en el Sexo
Sexualidad
La educación sexual se caracteriza por la ausencia de conocimientos adecuados y madres y padres no saben acompañar en el despertar sexual de sus hijos, desde la infancia hasta la adolescencia.
A menudo esta educación se basa en infundir temor, culpa o, como vemos, vergüenza acerca de la propia Sexualidad.
¿Qué es la vergüenza? ¿Cómo actúa hoy en ti? Y lo más importante: ¿qué puedes hacer con la vergüenza?
La vergüenza es un mecanismo de regulación social mediante el cual conectamos con un sentimiento intenso de inadecuación y nos hace autoevaluarnos negativamente.
Sin embargo, a menudo es resultado de la crudeza, la exigencia o la humillación por parte del exterior, por ejemplo: un padre muy religioso o una madre muy castrante.
Sexualidad y vergüenza convergen inevitablemente en tu educación sexual
Es probable que la expresión de tu Sexualidad se viese criticada o ridiculizada por tus padres u otras figuras relevantes, como amigos.
Cuando expresaste lo que te gusta o te excita y afuera surgía la burla, el asombro extremo o la represalia, aprendiste que eso que te gusta no es bueno ni apto, así como tú no eres bueno ni apto. “Debes avergonzarte de lo que deseas y de tu Sexualidad.” Y esto sucede sin darte cuenta de forma totalmente inconsciente.
El hecho de masturbarte pudo ser vivido con vergüenza por si ‘eras pillado’, como si fuese algo inapropiado o antinatural.
En tu presente la vergüenza puede manifestarse al intentar expresar tus gustos sexuales, al mostrar tu cuerpo desnudo con alguien delante, al hablar de ti y tu Sexualidad, al pedir a tu pareja lo que te excita más, al no saber relacionarte con otras personas, o al masturbarte en soledad... Y en todas ellas te incapacita, te resta autoestima y te coloca en malestar.
La vergüenza funciona por introyectos (mensajes externos que asumiste como propios) y una necesidad de aprobación (que se nutre de una autoestima baja).
Así que es necesario revisar qué mensajes te dices hoy acerca de ti y de tu Sexualidad, para confrontrarlos amorosamente en un ejercicio de depuración mental y emocional sobre quién eres tú y de qué eres merecedor.
Este mismo camino te ayudará en mejorar al mismo tiempo tu autoestima.