Cuestionarnos nuestro papel en el sexo y en la manera de afrontar nuestro mundo erótico es imprescindible para recuperar las riendas y vivir una sexualidad más plena, placentera y sana.
Dejar atrás los prototipos sociales va a proporcionar una mayor libertad a la hora de experimentar nuestra sexualidad e intimidad.
Es esencial mirar al sexo y a la sexualidad con una mirada más amable, realista, libre y reparadora.
Somos capaces de modificar nuestros patrones ya dados a través de la atención, la intención y la consciencia. Y esto podemos aplicarlo también a la manera de vivir nuestra sexualidad.
Somos en esencia sensibles y, cuando logramos dejar atrás nuestros blindajes, podemos conectarnos con nuestra experiencia de placer de una forma más intensa, expansiva y duradera.
Tenemos el poder de regalarnos un placer distinto al que nos hemos acostumbrado: sin condicionamientos.
Somos merecedores de un sexo en conexión con nuestro corazón: las emociones blandas, pues con ellas podremos entregarnos a la verdadera naturaleza del encuentro contigo mismo.
Cuanto más nos amemos, nos reconozcamos y nos aceptemos mayor conexión tendremos con nuestro Ser y más satisfactoria y plena será cada experiencia.
Gracias