Revisando nuevos mitos de la sexualidad masculina
Sexualidad

Aunque ha habido muchos procesos de revisión de mitos en la sexualidad masculina aún hoy perduran algunos y surgen otros con fuerza debido a las nuevas formas de relacionarnos de este siglo.
Buenas, hombres, compañeros de viaje. Voy a hablar de los mitos. [música] Hay mitos que ya conocemos, que están muy extendidos, mitos en relación al tamaño del pene o a la potencia, por ejemplo, que lo que han hecho es realmente suponer una gran carga para nosotros los hombres, pues alcanzar esos mitos muchas veces es complicado o imposible. Pero es que [música] están apareciendo nuevos mitos y me gustaría poder revisarlos porque si algo hacen los mitos es suponer nuevos lastres, nuevas cargas y también estar en una exigencia y en cierto modo un control. Voy a hablar de dos mitos. El primero, la retención de la eyaculación y el segundo el uso del porno. [suspiro] Para mí son mitos el hecho de que los hombres tengamos que practicar la retención de la eyaculación, porque según eso hay una acumulación de energía que no se derrocha, que no se desperdicia y que eso nos va a proporcionar la capacidad de hacer todo lo que queramos. Bueno, [música] vale, está bien, es un buen planteamiento, desde luego, pero realmente el retener la eyaculación implica tener un control, tener una represión enorme acerca del propio gozo, de la expresión máxima del placer, retener la eyaculación, no expulsar tu semen, [música] también es una forma de de no [música] dejar salir, de no expulsar [resoplido] una energía que no deja de ser una energía cuando estás conectado con con ella es una energía amorosa [suspiro] y el semen es una expresión más de esa energía amorosa. Así pues, el retener el el semen, el retener la eyaculación, si puede tener, según algunas prácticas puede tener como una incidencia en, [música] bueno, en sí, en soy dueño de mi de mis impulsos, soy dueño de mi de mi energía interna, soy dueño del control, pero Desde tantrick men lo que vamos a proponer es abrirot. En lugar de acotar es abrir, es [música] expandir, extender nuestra sexualidad en lugar de cerrarla o de limitarla. Está bien jugar e incorporar elementos de voy a aguantar un poquito más para que el juego erótico pues continúe un poquito más de tiempo, ¿no? El cum control no es como ah, estoy ahí y me apetece eh jugar más y me excita el estar ahí aguantando. ¿Para qué? para luego poder tener una gran eyaculación y bueno, pues poder tenerla en mi cuerpo, en el cuerpo de la persona que está a mi lado, etcétera, etcétera, ¿no? Es como forma parte del juego, ¿no? [resoplido] Y sí, algunas veces pues puedes decir, "Vale, pues voy a retener, ¿no?" Pero quiero que observes muy atentamente cómo eh influye eso en tu gozo, cómo fluye eso en la expresión de tu placer y cuánto control tienes que poner en ello. Sí, vamos al uso del porno. El uso del porno está en muchos sitios muy demonizado. Es como eh uf, lo peor, ¿no? Incluso ver porno es malísimo. Vale, vamos a diferenciar dos casuísticas. Una de ellas es la adicción al porno. Esto significa que solo puedo obtener excitación eh si e y placer si eh uso el porno, si accedo eh al porno. Si no tengo porno, pues no puedo acceder, no puedo tener excitación, no puedo no puedo tener placer tanto si estoy solo como si estoy en compañía. Claro, efectivamente aquí el porno es una adicción, es una dependencia y hay que tratarlo. La otra casuística es los chavales jóvenes, los hombres eh adolescentes que están empezando, como quien dice, acceder a entrar en el mundo de la sexualidad y del sexo y están consumiendo porno. no son capaces de discernir lo que es realidad de lo que es ficción [música] y se creen lo que están viendo. Desde ahí hay una distorsión total tanto de los encuentros íntimos como también de la manera de relacionarse con [música] las otras personas como con sus propios cuerpos. Es verdad que en el porno pues podemos encontrarnos pues tamaños de penes enormes, hombres que duran y aguantan un montón de tiempo, que dan un placer inmenso a sus parejas sexuales y que cuando yacunan lo hacen en forma de enormes fuentes. Bueno, eso está bien, pero hay mucho truco, hay mucho mucha falsificación, hay mucha actuación y también hay que tener en cuenta pues que se que si se ponen e viagras, que si eh se anestesian para que puedan aguantar más, que eh si tienen diferentes tomas a lo largo de diferentes días, etcétera, etcétera. decir, no todo lo que vemos en el porno, de hecho, la mayoría no es real, no es más que una representación de una sexualidad muy limitada, habitualmente cosificada, falocéntrica y basada en objetivos. Eso un chaval, un adolescente probablemente no es capaz de discernir, no es capaz de diferenciar. Por eso para los jóvenes el porno puede ser muy perjudicial. Pero vamos ahora a alguien adulto, a alguien que [música] entiende y comprende que eso que está viendo en la pantalla no es real, que es simplemente pues bueno, pues como eh estar viendo un estoy viendo una escena donde hay unos abrazos, estoy viendo una escena donde hay unos besos y luego estoy viendo una escena donde hay una un sexo muy eh intenso eh con azotes, con usar la cabeza de la compañera, compañero de una manera un poco exagerada y e dominar, etcétera. ¿Vale? Bueno, son tres situaciones diferentes, el abrazo, el beso y esta escena de sexo. Y todo puede formar parte del juego erótico siempre que sepamos diferenciar lo que es verdad y lo que no es verdad, lo que es real y lo que es ficción. Los hombres adultos que podemos diferenciar este eh esta puesta en escena y esta distorsión del sexo, pues podemos incorporar de una manera más naturalizada y saludable el porno como un elemento, un juego dentro del encuentro íntimo que puede servir o bien para inspirarnos, bien para excitarnos en un momento dado o bien para simplemente ente eh imitar una una escena, una una parte del role playing, ¿no? Puede servir para muchas cosas, pero siempre dentro de esta de esta conciencia de que es algo irreal, es algo que no sirve para día a día, no no es la manera de relacionarnos, no es la manera de tener sexo, no son los tamaños que encontramos, ni son eh los genitales que podemos encontrar en el en el mundo real, ¿no?
Obsérvate qué ocurre, ¿no?, cuando te prohíbes el usar el porno dentro de este espacio consciente integrado de un consumo o un uso del porno desde un lugar más eh lúdico, más desde el juego, más desde la inspiración, más desde la la propia el propio despertar erótico y y cuánto control pones ahí en no ver ese porno, ¿no? aparece la culpa, aparece también la vergüenza. Es decir, es como hay muchas emociones asociadas a estos nuevos mitos de eh tengo que demonizar el porno y tengo que dejarlo atrás y no puedo verlo nunca más. Bueno, de nuevo, desde tant, ¿qué vamos a proponer? Vamos a proponer una apertura, un eh un considerar todas las partes para ver con cuál te quieres quedar y con cuál quieres jugar realmente dentro de tu sexualidad.
Habitualmente cuando vamos haciendo un trabajito personal de consciencia y de ir hacia el amor propio, hacia el respeto propio, hacia una autoimagen más elevada, hacia una autoconfianza más eh sostenida y basada en en tus propios pilares. Todos estos aspectos se relativizan y se viven con más naturalidad y al final de eso se trata, que puedas vivir tu sexualidad con naturalidad, con libertad, sin exigencias y con más permiso, que es algo que los hombres necesitamos muchísimo, mucho permiso para ser en el sexo, en la sexualidad tal y como deseamos.
Sigue leyendo más
Este contenido es para fines informativos y de bienestar. No sustituye el diagnóstico, tratamiento o consejo de un profesional sanitario (médico, psicólogo, sexólogo). Consulte siempre a un especialista para temas de salud.
