Un juguete muy sencillo para la estimulación del pene. Consiste en una pieza de silicona estriada, que es la que provoca la estimulación del glande y del frenillo, dentro de una carcasa de plástico en forma de huevo.
Te recomiendo usarlo con preservativo y lubricante, de esta forma evitarás irritaciones en tu pene, mejorarás el deslizamiento y conservarás más tiempo este juguete. Lava la silicona después de cada uso con agua tibia y jabón, y deja que se seque un tiempo.
A favor: su uso es muy sencillo, es muy ecónomico y se puede llevar cómodamente en tu bolsa.
En contra: necesitas tu mano para usarlo, impidiendo que la tengas libre para acariciarte, y no recoge el pene por completo.
Personalmente prefiero este juguete, ya que es más versátil y permite algo que los hombres necesitamos especialmente: tener nuestras manos libres para poder acariciar nuestro cuerpo, ampliando las sensaciones por toda la piel.
Este masturbador se compone de una pieza de silicona estriada, donde se introduce el pene que es estimulado tanto en su glande como su tronco, una cápsula vibrador para potenciar sus efectos y una carcasa protectora.
De nuevo te recomiendo usar preservativo y lubricante para disfrutar saludablemente de este juguete. Lávalo con agua tibia después de cada uso y déjalo secar.
A mí me gusta fijar el masturbador en una mesa, de manera que me encuentro de pie movilizando mi pelvis y tengo las manos libres para explorar mi cuerpo sin limitaciones. Esta forma de usarlo abre nuevas posibilidades a los hombres, ya que salimos del estándar “sentado, estático, con la mano”.
A favor: estimula el pene completo y se puede anclar para tener las manos disponibles.
En contra: precio más alto, ocupa más espacio y debe secarse muy bien.
Una alternativa más sencilla y ecónomica pero igualmente satisfactoria es este masturbador sin cápsula vibrador.
Su uso y mantenimiento es prácticamente igual.
Llegamos al juguete tabú para muchos hombres: un masajeador de la próstata que se introduce por el ano para alcanzar internamente nuestro “punto G” particular, también conocido como “punto H” o “punto P”.
Se trata de una sola pieza cuya forma ergonómica encaja con el acceso a nuestro recto y próstata, adaptándose también con dos anillos (o cockring) para los testículos y el pene. En el interior hay una cápsula vibrador y un alojamiento para la batería. Este modelo tiene un divertido mando a distancia para usar el masajeador con diferentes ritmos de vibración.
Es uno de los juguetes más placenteros para los hombres pues se estímulan zonas erógenas clave como el ano, el perineo, el escroto y la base del pene, además de la propia próstata, por supuesto.
En ningún caso este juguete atenta contra tu heterosexualidad, ni siquiera si eres un hombre gay en el rol activo: estimular tu ano y tu próstata tiene más relación con tu capacidad de disfrutar con tu cuerpo saludablemente.
Debes usarlo con lubricante para introducirlo cuidadosamente y sin prisas en tu recto, los anillos son de silicona y no debes llevarlos más de 20 minutos seguidos. Lávalo bien tras cada uso con agua tibia y jabón.
A favor: un regalazo para nuestro “punto G” que, con el mando a distancia, abre muchas posibilidades de juego en pareja.
En contra: lo que menos me convence son los anillos cerrados de silicona que no deben usarse más de 20 minutos, sobretodo hombres con problemas circulatorios, y que pueden ser incómodos con el vello genital.
Existe una alternativa más sencilla que es un simple dildo anal, que deberás usar con tus manos, sin prisas y cuidando de tu ano.
Su mantenimiento es muy sencillo.
Uno de los juguetes más sencillos que podemos encontrar los hombres es un anillo que se coloca en la base del pene, que habitualmente recoge el pene y los testículos.
El anillo o “cockring” favorece la erección del pene al retener la sangre dentro de los cuerpos cavernosos del pene, al mismo tiempo que estimula el escroto. Mi recomendación absoluta es usar anillos que se puedan quitar fácilmente, para evitar cualquier lesión accidental.
Existen muchos modelos de anillo: de silicona, de plástico o metálicos. Y pueden ser anillos para la base del pene, para los testículos únicamente, o para el glande. El problema suele darse con los anillos fijos, especialmente los metálicos, que se colocan en la base del pene.
Un cockring no debe usarse más de 20 minutos, ya que puede provocar serias lesiones, sobretodo en hombres con problemas circulatorios. Por este motivo, quítatelo antes de quedarte dormido.
A favor: retiene la erección más tiempo.
En contra: debe usarse con mucho autocuidado y consciencia.
En el mercado existen cientos de geles lubricantes con sabores, aromas y efectos sobre la piel. Lo mejor es que pruebes por ti mismo qué gel se ajusta mejor a tu placer íntimo, el que te proporcione mejores sensaciones.
Yo te recomiendo un lubricante de base acuosa, que va a favorecer el deslizamiento. Recuerda que para el uso de los juguetes sexuales que impliquen fricción, como los masturbadores o los dildos anales, es altamente recomendable utilizar lubricantes para evitar heridas.
En mi caso el lubricante que más utilizo es uno neutro, de base acuosa, ligeramente perfumado.
Espero que estos juguetes te aporten nuevas experiencias en tu desarrollo sexual como hombre. No dejan de ser complementos que, sin creatividad, libertad y curiosidad, se quedan en meros objetos. Quizás antes es necesario atender a tu sexualidad para integrarla y vivirla en su totalidad.
El mundo del placer es muy amplio y existen miles de opciones para utilizar tu sólo y en compañía. Creo que lo más importante es que conozcamos nuestro cuerpo, que sepamos lo que nos estimula, que nos permitamos ampliar nuestros horizontes y que vivamos la sexualidad de manera responsable, saludable, plena y satisfactoriamente.
Gracias