¿Hasta cuándo te vas a “castigar” en el gimnasio?
¿Qué necesitas ocultar detrás de horas de entrenamiento?
A menudo la baja autoestima se puede encubrir con una actitud opuesta, aparentando una autoestima alta. El ejercicio físico y la musculación pueden favorecer esta falsa autoestima, siendo incluso excesivo y dañino el esfuerzo realizado, ya que pasa de ser saludable a ser desmesurado.
Estas actitudes de culto al cuerpo favorecen la permanencia de una máscara que oculta la baja autoestima: «mientras tenga un “cuerpo 10” valdré para los demás».
Empezar a tratarnos con amabilidad y gentileza forma parte de nuestro trabajo como hombres, más aún si este patrón descrito se encuentra en ti.
Hay una frase que me gusta decir, ya que se nos olvida a menudo: “tu cuerpo es tu casa”.
¿Crees que el culto al cuerpo y el ambiente de los gimnasios podría llegar a ser nocivo para hombres con baja autoestima? ¿Conoces a algún hombre (o a ti mismo) en esta situación?
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